La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, advirtió que la reforma electoral que se discute en el país representa uno de los mayores retos democráticos de los últimos años y podría marcar el rumbo político de México por décadas.
La legisladora del Partido Acción Nacional señaló que existen dos visiones claramente opuestas sobre la reforma: una orientada a fortalecer la democracia, garantizar que el voto ciudadano cuente y proteger la representación plural, y otra que podría debilitar al sistema democrático, afectar a las minorías y generar condiciones regresivas para las futuras generaciones.
López Rabadán subrayó que el debate se da en un contexto internacional en el que los países que debilitan sus instituciones democráticas enfrentan pobreza y aislamiento, y México debería alejarse de esos modelos y no aproximarse a ellos.
La presidenta de la Cámara explicó que, hasta el momento, no existe una iniciativa formal del Ejecutivo, pero anticipó que habrá propuestas tanto del gobierno como de los distintos grupos parlamentarios. En ese escenario, afirmó estar obligada legal y éticamente a garantizar que el proceso legislativo sea transparente, público y con pleno respeto institucional.
Entre los principios que deben orientar la discusión, la legisladora propuso un decálogo en el que incluyó que cualquier reforma electoral debe construirse con el consenso de todas las fuerzas políticas, la forma de evitar que el crimen organizado intervenga en las elecciones y que los partidos políticos no usen los programas sociales para condicionar el voto.
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