El estudio: “Frecuencia de mastitis y presencia de agentes etiológicos en establos lecheros con diferente nivel de tecnificación en el estado de Jalisco” realizado en establos lecheros de los principales municipios productores de Jalisco reveló que la mastitis bovina continúa siendo un problema sanitario de gran magnitud, al afectar al 42.71 por ciento de las glándulas mamarias analizadas.
La investigación, autoría de personas investigadoras del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) señala que el nivel de tecnificación de los establos influye de manera directa en la frecuencia, severidad y tipo de agentes causales de esta enfermedad.
El análisis se llevó a cabo en 27 establos de diez municipios del estado, incluyendo sistemas familiares, semitecnificados y tecnificados. En total se evaluaron 335 vacas, de las cuales casi siete de cada diez presentaron mastitis en al menos un cuarto mamario.
Los resultados muestran que los establos de bajo nivel tecnológico registraron las tasas más altas de mastitis clínica y de mastitis subclínica severa. En estos sistemas predominó la presencia de patógenos contagiosos, principalmente Staphylococcus aureus, bacteria asociada a deficiencias en la rutina de ordeño y en las medidas de higiene.
En contraste, los establos tecnificados presentaron una menor frecuencia total de mastitis y un mejor control de agentes contagiosos. No obstante, en estos sistemas se observó una mayor proporción de patógenos ambientales, relacionados con las condiciones del entorno del ganado.
En el estudio se precisó que Jalisco es líder nacional en producción de leche con cerca del 19 por ciento del total nacional, enfrenta importantes retos sanitarios en un sector caracterizado por la coexistencia de sistemas altamente tecnificados y unidades de producción familiar.
De acuerdo con las y los investigadores, la mastitis representa hasta el 70 por ciento de las pérdidas económicas en la industria lechera, debido a la disminución en la producción, el deterioro de la calidad de la leche y los costos de tratamiento.
El estudio concluye que la tecnificación y la adopción de buenas prácticas de manejo son factores clave para el control de la mastitis bovina. Asimismo, subraya la necesidad de diseñar estrategias de prevención, adaptadas al perfil etiológico y a las condiciones de cada sistema de producción, con el fin de mejorar la salud animal y la rentabilidad del sector lechero en el estado.
jc










